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Hace unas semanas (más bien meses) se presentó una mañana sin previo aviso en mi estudio Cristina, una chica a la que le hice el reportaje de boda hace cuatro o cinco años, y cuya hermana, Susana, a la que también le había hecho el álbum, acababa de dar a luz en el Hospital Maternal, que está justo al lado de mi estudio fotográfico. Con la simpatía que la caracteriza y la felicidad en su cara, por el nacimiento de Jorge, su primer sobrino, me preguntó si podía subir a la habitación para hacerle un reportaje al recién nacido.
Es curioso que después de... (ya más de 20 años) con el estudio fotográfico funcionando justo frente al Hospital de Maternidad de Granada jamás había subido a una habitación a hacerle fotos a un bebé recién nacido (bueno, excepto cuando nacieron mis hijos).
El caso es que durante este tiempo en más de una ocasión pensé en la posibilidad de aprovechar comercialmente mi cercanía al hospital, pero, en parte porque no acerté a encontrar la fórmula que me permitiera el acceso, en parte porque siempre anduve muy liado y, fundamentalmente, porque dudaba de la fotogenia de un bebé recién nacido en un entorno tan falto de encanto como la habitación de un hospital, nunca había realizado un encargo fotográfico de este tipo.
Debo admitir que, de entrada, no me entusiasmó la idea; todos los trabajos los realizamos previa cita, y la cosa me pillaba bastante ocupado. Pero la ilusión y gracia de Cristina me hicieron aceptar la proposición, así que cogí la cámara y un speedlight y nos fuimos para arriba.
La escena de Javi y Susana (los padres), Cristina y de los abuelos llenos de gozo y babas alrededor del niño, que llenaba la habitación, a pesar de sus escasos 3 kilos, fue un lujo emocional que sólo los fotógrafos que nos dedicamos a esto del retrato y el reportaje social tenemos la suerte de disfrutar y compartir con las familias.
Rápidamente encontré soluciones para evitar incluir en las fotos todo lo que evidenciara que se habían tomado en la habitación de un hospital, y, con la ayuda de todos, la toquilla del bebé, la luz de la ventana, el flash y las sábanas como fondo o reflectores, realicé la pequeña sesión que os dejo a continuación.
Son unas fotos muy tiernas... ¿no?

 
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Comentarios realizados en Facebook - 12 de junio, 2011
Jose! que fotos tan preciosas y que emocionante recordar aquellos momentos al leer tus comentarios. La verdad es que fue una experiencia muy feliz! las fotos de Jorge en sus primeras 12 horas de vida son irrepetibles, que suerte que pudiste atendernos justo en aquel momento. Ademas, tengo que decirte que ha sido un placer para todos nosotros compartir contigo tanto nuestra boda como el nacimiento de nuestro primer sobrino, siempre te integras como uno más y pasamos un rato divertido. Un beso y hasta la proxima!
Crisitna
José Mª Márquez - 14 de junio, 2011
No tengo palabras Cristina; el placer es mío. Da gusto tratar con familias como la vuestra, donde el cariño, la clase, y el buen rollo son la marca de la casa... ¡Si es que, además, sois guapos!
 
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