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Pues ésta es la foto con la que estoy nominado a los "Premios FEPFI mejor fotógrafo del año 2017" (apartado gráfico).
Doy gracias a mis clientes, alumnos, familia y amigos por todas las cariñosas muestras de apoyo, pero especialmente al jurado y a los compañeros fotógrafos que trabajan en FEPFI desinteresadamente para los demás profesionales, haciendo posible éste y otros eventos, como las calificaciones, con los que consiguen contagiarnos su pasión y las ganas de participar en retos que nos hacen crecer.
Por mi parte yo ya me considero ganador, porque mi objetivo era estar nominado, estar ahí... y sentir el gusanillo hasta el día del fallo.
En cuanto a la prosopopéyica imagen... nada, sólo comentar que el cerdito me vio con la cámara y me posó, pidiéndome un retrato para su perfil de Facebook, pero su estado de ánimo no era el mejor... yo simplemente accedí al encargo.
Dejo abajo el enlace con todas las fotos nominadas en los diferentes apartados.


Fotografía Nominada al


Ver todas las fotos nominadas

 

 
 
 

Con motivo de la inauguración de esta nueva web he tenido el gusto de ser entrevistado por Arcadina, la empresa creadora de la misma. Puedes leerla directamente aquí o en su Blog:


ARcadina: ¿Quien es 'José María Márquez'? ¿Qué te llevó realmente a querer ser fotógrafo? 

Yo fui un chaval al que le encantaba el Jazz y el Blues, que estudiaba música y que había tocado la guitarra en distintos grupitos que intentaban abrirse camino en Granada. Pero la música no parecía ser un camino suficientemente serio para mis padres y mis tíos, así que empecé a estudiar Derecho por "recomendación" de la familia.

El caso es que a los tres años de carrera mi hermano Alfonso abrió un estudio fotográfico y me fue aficionando a la fotografía. Descubrirla y empezar a odiar el derecho fue algo simultáneo, y cuanto más profundizaba en ella más se me atravesaba la carrera.

Esa vez sí que seguí mi instinto; en esa época ya me sentía un músico frustrado y quería evitar  sentir eso mismo respecto a la fotografía, así que a los 23 años ya tenía mi estudio abierto, el mismo en el que aún sigo.


¿Qué tipo de fotografía realizas? ¿Dónde te sientes más cómodo o qué género te atrae más? 


Yo, como otros muchos, hago un poco de todo y la verdad es que me siento cómodo en todos los géneros fotográficos que toco. De hecho, pienso que no es para nada incompatible hacer hoy una boda, mañana un industrial, pasado unas retratos de bebé, un reportaje en un congreso o unos exteriores de comunión, etc. Por el contrario, asumiendo que cada género tiene un propósito distinto, el hecho conocer y poner en práctica las distintas técnicas que se usan en cada uno ha de enriquecer el resultado final de cualquiera de ellos.

En general me gusta el reportaje y fotografiar gente. Creo que narrar con fotografías cómo es un lugar o qué ha sucedido en un determinado acontecimiento es siempre un reto que pone a prueba al fotógrafo.


Recientemente has creado una escuela y un club de fotografía, ¿Qué es ComPhoto y qué te ha llevado a crearlo? ¿Cuál es el objetivo de este nuevo proyecto? 


Gracias a mi amigo Arabesco, hace unos tres años tuve la oportunidad de ejercer como profesor de la asignatura "Retrato y Fotografía Publicitaria", en la escuela donde él imparte clases (Escuela Arte Granada). Hizo falta un profesor para un curso y me ofrecieron esa posibilidad. Acepté la propuesta, aunque te engañaría si no te dijera que fue bastante duro. Fue un año de constante esfuerzo pero finalmente la experiencia resultó gratificante y enriquecedora. Aprendí mucho y disfruté de la relación con los alumnos.

Sentía que el esfuerzo realizado no tendría sentido si no había una continuidad, así que al año siguiente decidí programar contenidos para dos niveles (iniciación y básico/avanzado) creando una pequeña escuela en mi propio estudio. Este año ha sido el segundo que imparto esos cursos que van de Octubre a Junio, dos horas a la semana.

El Club lo organicé a principio de este curso, alentado por varios alumnos de nivel básico /avanzado que me demandaban poder seguir aprendiendo y mantenerse en contacto con la fotografía.

En el Club no hay clases sino reuniones, aunque siempre se dedica una parte de ellas a formación. Yo lo dirijo pero soy un miembro más que participo en los proyectos comunes, que propongo retos, que ayudo en los proyectos personales, organizo quedadas, actividades, salidas, etc.

El objetivo principal del Club es el de compartir y disfrutar, por lo que tanto aficionados avanzados como profesionales pueden formar parte de él.

Este año emprendimos un ambicioso proyecto que ha significado un acicate extraordinario y que culminará con una exposición colectiva en Octubre. Se trata de la ilustración con imágenes de "La Liturgia del Olvido", un libro del poeta granadino Pedro Enríquez. Puedo asegurar que no recordaba disfrutar tanto del proceso creativo jamás; la estrecha cooperación con este gran artista de la palabra me ha abierto una puerta muy ilusionante, y un importante filón para trabajar en mi obra personal.


Para alguien con tu experiencia y trayectoria profesional ¿qué supone dirigir una escuela de fotografía, empezar a impartir clases?

Dar clases supone aprender para enseñar, y ambas cosas te aportan satisfacción.

La docencia significa una puesta al día continua y una revisión constante de tus conocimientos, hasta el punto, a veces, de poner en tela de juicio conceptos que tenías bastante asumidos.

No hay que olvidar que ello implica un gran sacrificio. Puedo decir que la mayoría de los fines de semana de los tres últimos años los he pasado preparando contenidos.

Pero a pesar del esfuerzo la relación con los alumnos te proporciona una gran satisfacción. Conoces a gente estupenda, de los que también tú aprendes, y que aunque sean exigentes, también agradecen y valoran tu voluntad y dedicación.


¿El fotógrafo nace o se hace? ¿Es necesario aprender fotografía?



Está claro que la fotografía es como cualquier otro lenguaje artístico: te puede encantar la música pero si no tienes el don del oído cualquier aprendizaje sólo te servirá para llegar a un cierto nivel técnico, pero no pasarás de ahí y, aunque no desafines, no tendrás ese "feeling" necesario para interpretar con gusto un tema o ese talento para componer que sea capaz de llegar a emocionar a quién lo escuche.

La fotografía es una herramienta sumamente accesible y universal. Cualquiera puede usarla, aunque cosa distinta es poseer esa capacidad innata para expresar ideas, conceptos, emociones, sentimientos y hacerlo con un sentido estético adecuado para cada caso.

Si hablamos de fotografía convencional, supongo que cualquiera puede aprender la técnica y llevarla hasta un nivel medio-alto para la mayoría de los géneros fotográficos, e incluso ejercer como profesional.

Aunque si nos referimos a comunicar y emocionar seguramente sólo comunica quién tiene algo que contar y sólo emociona quien tiene realmente el don y pone pasión al crear.


¿Qué piensas acerca de la fotografía de hoy? Dónde sientes que estamos actualmente con los nuevos medios de comunicación, redes sociales, publicidad comprada en Google, etc.

Estar presente en la red de una forma conveniente se ha convertido en una ciencia compleja que requiere tanto esfuerzo y dedicación como la propia profesión. Mantener atractivo tu escaparate de internet y generar tráfico hacia él no es tarea fácil y exige dedicación, organización y buenas herramientas.

Por otro lado, la competencia en la red y el flujo enorme y constante de fotos generadas y subidas en tiempo real por infinidad de personas produce un ruido que en nada beneficia a la fotografía, desde el punto de vista de “hacia dónde vamos”. En mi opinión tal cantidad de información produce una falta general de atención y de criterio, por lo que las imágenes y los autores de calidad pueden pasar completamente desapercibidas. En este rio revuelto pescan los más espabilados.


A lo largo de tu trayectoria, has sido galardonado con importantes premios, méritos y reconocimientos, ¿Qué se siente al ver que tu obra es reconocida? 


La participación en concursos y calificaciones ha sido una forma de aprendizaje, motivación y evaluación fundamental para mí.

Ver reconocido tu trabajo te anima y te da seguridad, aunque viene a ser como ciertas medicinas o drogas, que causan efectos distintos en cada persona. En mi caso he procurado no engancharme y disfrutar sin levitar (manteniendo los pies en el suelo).

Lógicamente, los reconocimientos significan una ventaja competitiva debido a la imagen de fiabilidad y garantía que traslada al cliente. Pero, precisamente por ello, también pueden generar suspicacias en algunos compañeros de profesión. Por esa razón nunca he perdido de vista el respeto debido a los demás fotógrafos, entendiendo que era la única forma de merecerse el respeto por parte de ellos. Así, hasta el día de hoy he mantenido mi currículum actualizado y disponible para ser consultado, pero con objetividad y sin ningún tipo de pavoneo, convencido de que, por otro lado, la ostentación exagerada puede resultar negativa de cara a los posibles clientes.

A la postre, en mi opinión, el reconocimiento no te lo dan los premios, sino tu seriedad, tu constancia y tu comportamiento digno. Y tampoco te lo dan los jurados, sino tus amigos, vecinos, familia, compañeros, clientes y, en mi caso, también los alumnos...

Contaré una anécdota: este año al finalizar el curso los Alumnos de Básico/Avanzado tuvieron el detalle de regalarme entre todos un puntero láser (de los buenos). Para mí eso fue un gran reconocimiento, aunque no conste en mi currículum.


Ahora, hablemos de tu web ¿Porque decidiste venir a Arcadina? 


Necesitaba actualizar la imagen de mi antigua web, que aunque con muchos contenidos y bien posicionada, generaba un alto porcentaje de rebote, supongo que debido a la excesiva  cantidad de información que ofrecía al primer golpe de vista. Por otro lado también quería una web adaptada a móviles y tabletas. Podría haber adaptado la antigua pero me hubiera costado mucho más que pasarme a Arcadina. También me interesó que el color y el estilo de la web pudiera personalizarse.


¿Qué tipo de web tenías antes de conocernos?


Tenía una buena web y un blog integrado hecho a medida, pero pienso que el diseño se había quedado obsoleto (fotos demasiado pequeñas y exceso de texto visible por todos lados). En cuanto al gestor de contenidos tenía una filosofía muy parecida al de vuestra web, aunque la de Arcadina es más intuitiva, cuenta con ayudas, consejos y consultas online en tiempo real, por lo que se me ha hecho muy fácil el cambio.


¿Qué es lo que más te gusta de tu web actual?


Sobre todo me gusta la limpieza del diseño, el gestor de contenidos, la posibilidad de personalizar/cambiar el aspecto libremente y el hecho de que esté adaptada dispositivos móviles. La posibilidad de vender fotos a través del "Área de Clientes"  me parece también muy interesante pero aún no he tenido tiempo de ver cómo funciona y activarla.


Y ¿Cuál es tu sueño?

 

Muy sencillo: que mi familia esté bien y que no me falte la salud y la ilusión para seguir disfrutando de esta profesión...

... Aunque no le haría ascos a un Euromillón que me permitiera publicar 50 libros de fotografías de mis viajes...  ;)

 
 
 

Bienvenido !!

Por fin, y después de muchas horas de preparar fotos, abrir secciones, seleccionar galerías, escribir descripciones y palabras clave, crear enlaces y muchos calentamientos de cabeza ya puedo anunciar que...

... ¡ TENEMOS NUEVA WEB!

Me siento muy satisfecho por el resultado. Más limpieza y organización. Mejor imagen y más navegabilidad. Y sobre todo fotos más grandes...

Tenemos un poquito de todo así que te invito a que le eches un vistazo y, si te place, a que dejes algún comentario en el libro de visitas.

Espero verte a menudo por aquí...

Muchas Gracias y un abrazo.

José María Márquez


 
David y Carmen 022
 
 

El Miércoles pasado fui invitado como ponente en el marco de las II Jornadas Audiovisuales organizadas en el IES Albayzín. Para mí fue un placer compartir con los estudiantes mis experiencias como fotógrafo profesional, así como a animarles a trabajar con ilusión y constancia.

Durante la conferencia, cuyo texto transcribo a continuación, se visualizaba un bucle con unas 300 fotos con todo tipo de fotografías, tanto de reportaje y retratos de encargo, como de obra personal. Finalmente proyecté un par de multimedias con reportajes sobre CubaMarruecos, la Romería de la Virgen de la Cabeza y otro sobre la celebración de Copa del Mundo en las Calles de Granada.

El texto de la conferencia fue el siguiente:... 

Al recibir esta invitación para dar esta pequeña charla no sabía muy bien cómo enfocarla y qué contenido sería más interesante y útil para vosotros.


Como fotógrafo profesional, con 23 años de experiencia y profesor de fotografía (aunque en esta actividad no con tanta experiencia) supongo que mi papel hoy es guiaros e intentar motivaros para el largo camino que ahora estáis iniciando en la fotografía y también en vuestras vidas.


Vamos a hacer un poco de historia tal y como yo la he vivido.


Yo abrí mi estudio en 1989, hace 23 años.


Unos 10 años antes de que yo empezara no había demasiados fotógrafos con estudio y los que había vivían muy, muy bien.
El fotógrafo típico tenía una tienda con un pequeño estudio. En la tienda vendía material fotográfico (carretes, cámaras, objetivos, trípodes, bolsas, etc.), pero donde se generaban más beneficios era en el revelado de carretes. Revelar carretes era un chollo. Había un margen muy bueno. Tanto que muchos fotógrafos dejaron de ser propiamente fotógrafos, y se dedicaron fundamentalmente a ser comerciantes, que era mucho más cómodo. Así, no tenían que hacer fotos en bodas, en comuniones, etc.,... y vivían muy bien.

Además, el negocio funcionaba tan bien que se podían permitir tener varios empleados, o incluso varias tiendas, y dedicarse a gestionarlas más como un empresario que como un fotógrafo.

Era una época de mucha actividad económica y mucho crecimiento. Casi todo el mundo tenía trabajo, y la parejas jóvenes se independizaban más o menos pronto; se casaban, se compraban piso, coche y podían irse de vacaciones un mes al año, hacer excursiones en los puentes, etc. Tenían un par o tres de hijos, salían a comer al restaurante varias veces al mes y, por supuesto, tenían una cámara fotográfica, de las de entonces, de carrete (analógica como les llamamos ahora). Y tiraban muchas fotos y, lo que es más importante, las revelaban, es decir, las sacaban en papel. Y como digo, eso generaba mucho negocio a los tiendas de fotografía.

Y como siempre pasa... el negocio era tan bueno que se abrieron muchas "tiendas de fotos"

Yo abrí en esa época, justo cuando el pastel de los carretes empezó a tenerse que repartir entre muchos comensales. Esto causó mucha competencia y las guerras de precios que fueron llevando a la baja el negocio del revelado.

Más o menos por esa época empezaron a aparecer nuevas grandes superficies, que con su potente capacidad de compra, su marketing, sus precios y sus facilidades de pago dieron la puntilla al negocio del material fotográfico.

Aunque muchos fotógrafos se habían acomodado al beneficio rápido y fácil del revelado y la venta de material y habían descuidado el trabajo del genuino fotógrafo, otros, por el contrario, habían simultaneado ambas cosas, realizando bodasPrimeras Comunionessesiones de estudiotrabajos industriales, etc.

En el caso de los primeros, muchos de ellos vieron sus negocios venir a menos, incluso llegando a tener que cerrar. Otros aguantaron por el colchón que habían conseguido con los pingües beneficios de años anteriores. Y otros intentaron buscar la salida que parecía más lógica, que era reconvertir las tiendas a estudios fotográficos con servicios profesionales orientados a fotografía social. Algunos (los más preparados) consiguieron mantenerse, pero creedme, la mayoría no lo lograron porque.... uno no se hace fotógrafo de un día para otro.
Pero los segundos (los que habían simultaneado el revelado con los servicios profesionales), enfocaron el negocio desde ese momento más hacia ese camino y no les fue mal, porque contaban con la ventaja de la experiencia y la imagen adquirida durante varios años y con una cartera de clientes que los asociaba a ese tipo de trabajo. Estaban más preparados.

Como os decía, yo abrí mi estudio más o menos en esa época, y desde el principio mi objetivo fue ejercer de fotógrafo, ofreciendo servicios profesionales, y aunque durante 3 o 4 años, tuve la poco original idea de intentar vender material fotográfico y entrar en la guerra de precios en que estaba envuelta el precio de la copia 10x15 para aficionado, pronto asumí que ese no era el camino y entendí una idea fundamental: los clientes que consigues porque tienes el mejor precio no merecen la pena, no son fieles, y le comprarán a otro cuando tenga mejor precio que tú.

Así que... había que conseguir buenos clientes, fieles, que apreciaran tu trabajo, tu servicio, tu atención.
Exactamente igual sucedió con el trabajo profesional. Después de un primer momento en el que nos preocupaba qué precio cobraban otros fotógrafos por su trabajo e intentábamos estar en la misma línea para poder captar clientes, pronto entendí que el camino consistía en distinguirte del resto. O sea, que había que trabajar más, estudiar más, esforzarse más. Y había que plantearse retos y metas que te motivaran, que te movieran, que te ilusionaran.

Me puse manos a la obra y no desperdiciaba ningún momento (os aseguro que ningún momento) para leer, estudiar, investigar, visitar a algún fotógrafo y asistir a cursos y talleres de reciclaje de todo tipo.

De inmediato... entendí otra cosa: aquella lucha no era contra los otros fotógrafos, no debía ser era una estrategia contra la competencia, no se trataba de mejorar tú mientras perjudicabas a otros, o de destacar sobre los demás a base de zancadillas.
No olvidéis que todo lo malo que hagáis en la vida, antes o después, de una forma u otra, lo vais a pagar. Por eso, sed siempre buenos compañeros, compartid vuestros conocimientos y ayudad a otros siempre que podáis.

La lucha por mejorar es una guerra contra uno mismo, no contra nadie, es una guerra contra tu pereza y tu dejadez, y tus armas son la ilusión, la pasión y la satisfacción del trabajo bien hecho.

Hace unos 15 o 16 años tuve la oportunidad de tomar parte en la fundación AGRAFI, (Asociación de profesionales de la Fotografía e Imagen de Granada), asociación adherida a la FEPFI (Federación Española de Profesionales de la Fotografía e Imagen), que es como una asociación de asociaciones provinciales de toda España.

Esta federación por aquel entonces estaba diseñando un sistema de reconocimiento de méritos para reciclar, estimular y acreditar a los fotógrafos que quisieran a través de la formación continua y un sistema de calificación fotográfica profesional.

Mi inquietud no pudo encontrar mejor cauce que éste para formarme y acreditarme. El sistema, basado en el sistema de los fotógrafos estadounidenses, consistía (y consiste) en la calificación fotográfica como medio para obtener méritos con los que se puede ir promocionando a distintas categorías profesionales (Fotógrafo DistinguidoMaestro Fotógrafo y Maestro InstructorJuez de Calificación).

Las Calificaciones se organizan cada año en una ciudad distinta de España y a ella fotógrafos de todo el país envían sus fotografías para que un panel de jueces determinen qué grado de calidad tienen. Su carácter formativo es muy importante y pretende motivar a los fotógrafos para mejorar día a día, pudiendo obtener gradualmente el reconocimiento profesional de sus propios compañeros, y pudiendo usar los títulos obtenidos legítimamente para ganar prestigio ante tu clientela.

Con esto vengo a deciros que, desde mi punto de vista, la mejor y más sana manera de progresar en nuestro trabajo es enseñar nuestras fotos a compañeros, a profesores a fotógrafos, etc., y aceptar la crítica constructiva que de buena fe te hagan.

También es muy recomendable enviar fotos a concursos, porque son retos que nos mantienen vivo... y si ganamos alguno vamos adquiriendo notoriedad y solvencia ante los demás... Y cuando seáis profesionales, no dudéis en asociaros para poder participar en calificaciones...

Siguiendo un poco con la historia...

La llegada de la fotografía digital ha significado una revolución en nuestra profesión y ha supuesto el fin definitivo para muchos fotógrafos que no se habían puesto las pilas.

Todos aquellos que no apostaron por una formación continua y que no se subieron al tren de la fotografía digital desde el primer instante, pensando que siempre habría un hueco para un fotógrafo que tirara con negativo, han ido desapareciendo uno tras otro. Y cuando han querido reaccionar era demasiado tarde, ocupándose la crisis actual de asestarles el golpe mortal.

Por otra parte, la fotografía digital ha acabado con el poco negocio que quedaba del revelado, así que actualmente no hay cabida en el mercado prácticamente para nada más que fotógrafos profesionales muy bien formados.

Hoy un fotógrafo tiene que ser un experto en marketing, en tratamiento digital (photoshop, Indesing, Camera Raw, Lightromm, etc...), mantener activa una página web, un blog y estar presente en las redes sociales. Además ha de estar muy al tanto de las tendencias estéticas y de cualquier nueva técnica que sea de utilidad.

Toda esta carga y dispersión de nuestro esfuerzo y nuestra atención puede impedirnos a veces desarrollarnos adecuadamente como fotógrafos, así que hemos de tener mucho cuidado con todo esto porque podría pasarnos que las ramas nos impidieran ver el bosque.
No podemos perder nuestro norte. La fotografía, hoy o ayer, en blanco y negro o en color, analógica o digital, con más o menos tratamiento, es un lenguaje que tenemos que conocer y dominar. Nuestras fotos tienen que expresar ideas, conceptos, contar historias, transmitir emociones. Si nuestras fotografías no consiguen comunicar serán como frases sin sentido, palabras vacías, como las de un idioma extranjero que no entendemos.

Hay que mantenerse entrenado, hay que hacer gimnasia fotográfica y no descuidar nuestra parcela de trabajo personal, esas fotos que hacemos porque somos fotógrafos y nos gusta serlo. Yo no entiendo que un fotógrafo profesional no tenga proyectos personales. En la fotografía se está porque te gusta. Este oficio no se elige porque sea una salida económica, se elige porque te apasiona. No comprendo que un fotógrafo vea la cámara como una simple herramienta de trabajo, igual que un martillo o un soplete. Me parece un síntoma muy preocupante.

No se puede ser fotógrafo si no se ama la fotografía.
No se puede amar la fotografía si no se cuida, si no se riega.
Esta profesión exige muchas horas... si no estáis dispuestos a trabajar mucho no merece la pena que perdáis el tiempo, pero si aceptáis el reto viviréis muchos momentos de satisfacción, de felicidad íntima con la cámara mientras desarrolláis un proyecto o una idea, buscáis ese plano, esa perspectiva, esa expresión, esa composición, ese tono, ese matiz. Pensad que podéis llegar a emocionar.
No seáis tacaños con los demás, compartid vuestros conocimientos y ayudad siempre a vuestros compañeros, aunque sean vuestra competencia. Todo lo bueno que hagáis por los demás os traerá cosas buenas y todo lo malo lo pagaréis.

No escatiméis esfuerzos. Sed perfeccionistas. No os conforméis con cualquier cosa. No seáis dejados. Exigiros a vosotros mismos más que a nadie y no dejéis nunca un trabajo a medio terminar, sabiendo que puede mejorarse.
Y recordad... tenéis que formaros muy bien hoy para tener la posibilidad de poder seguir formándose mañana.

 
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Anteayer, Juani y yo, tuvimos el placer de asistir a la sesión de apertura del curso académico 2011-2012 de la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias que se celebró en el Paraninfo de la Facultad de Derecho, donde pudimos escuchar el discurso inaugural de nuestro amigo y compañero Arabesco, como miembro numerario de esta Real Academia, único y digno representante hasta el momento de nuestra profesión en esta Corporación de Derecho Público.
Con el discurso llamado "La Fotografía, una aventura del pensamiento", el Ilustrísimo Señor Don Antonio L. Martínez Ferrol, que así es llamado en el contexto académico, dejó patente su altura intelectual y su amor por la fotografía. Gracias a su obra y a la convicción de que la Fotografía ha de ser considerada una disciplina artística del mismo rango que la pintura, la música, la escultura, la arquitectura, o la literatura, la Real Academia de Bellas Artes cuenta con él desde hace varios años, reconociendo con su pertenencia su valía personal y profesional y, por otra parte, considerando a la Fotografía como una forma de expresión más de las llamadas Bellas Artes.
El trabajo de nuestro académico trasciende a la sociedad desde la élite, desde donde se fabrican los criterios y las ideas que más tarde son asumidas con naturalidad por el resto de la población. Esto sí que es dignificar LA FOTOGRAFÍA, y no la fotografía granadina, andaluza o española, sino LA FOTOGRAFÍA con mayúsculas, la que queda en los libros, en el subconsciente de todos y la que hace historia.
Dado el carácter sencillo de Antonio, incapaz de ninguna clase de autobombo, he creído interesante y justo difundir desde aquí la noticia para mayor conocimiento del público en general y de los compañeros fotógrafos en particular.
Necesitamos más "Arabescos".


http://zoom.ideal.es/galeria/2011-10-04-bellas-artes.html

http://www.ra-bellasartesgranada.es/?page_id=23 

http://www.antonioarabesco.com/