Si hablamos con propiedad una auténtica toma falsa sería aquella imagen conseguida de forma casual mientras intentábamos conseguir otra distinta, pero que, fuera de contexto y junto a otras del mismo tipo, resulta válida normalmente por su comicidad.
Está claro que las fotografías de esta sección no son propiamente tales tomas falsas puesto que la mayoría no se obtienen de forma casual sino provocada mediante el juego con los niños. No obstante, y consciente de este matiz diferenciador, llamamos de forma genérica Tomas Falsas a todas aquellas fotos que forman parte de la última página de los Álbumes de Comunión, y que tienen en común que son fotos divertidas y desenfadadas, realizadas con el doble propósito de divertir al niño y de conseguir una sonrisa antes de cerrar el álbum.