Cada año la llegada de las Primeras Comuniones supone "ponerse las pilas" en cuanto al tipo de trabajo a realizar. La inquietud y evolución profesional, los cambios que en las tendencias estéticas se van produciendo y las posibilidades que la fotografía digital nos ofrece actualmente nos llevan a renovar ideas y a reinventarnos cada año en busca de un estilo que nos satisfaga tanto a nosotros como a nuestros clientes. Pero lo que invariablemente se mantiene constante año tras año es algo tan simple (y tan complicado) como la búsqueda de la naturalidad y la autenticidad en la expresión de los niños.
Una fotografía necesita ciertos ajustes de encuadre, tono, saturación y pequeños retoques para estar correcta, pero no es difícil rebasar esa frontera y encontrarse al otro lado de ella perdido entre una montaña de efectos y recursos digitales cuyo uso raramente concluirá con un resultado decente, elegante y técnicamente correcto.
Así que, aquí estamos, otro año más buscando la virtud en el equilibrio, a través de fotos sencillas y correctas en cuanto a iluminación, composición y expresión, pero con el toquecito digital justo que no traicione nuestras convicciones técnico-estéticas, al mismo tiempo que aporte ese plus de satisfacción necesario para nuestros clientes. O sea, buscando una fotografía comercial y de calidad.
Un detalle: ya que la campaña 2012 no se ha realizado aún, como es natural las fotos que enseñamos en la galería son de la campaña 2011.