Toda la emoción contenida explota en este momento y la formalidad se torna bullicio. Saludos, besos, abrazos y gestos simpáticos y cariñosos se suceden a gran velocidad. Este júbilo es captado en un montón de disparos que serán muy valorados por su frescura. Es el momento de la boda en el que se realizan más fotos por minuto.