La asistencia al restaurante es opcional y puede consistir en cubrir sólo el cóctel o todo el banquete, hasta la inauguración del baile.
Cuando asistimos a la copa de espera realizamos fotos de ambiente (planos angulares donde se vea el lugar y los invitados), fotos de detalles del salón, instantáneas de los novios departiendo con los asistentes, las fotos de grupo previstas en el planning de la boda y las no previstas, el brindis de entrada, panorámicas de los comensales y planos de la mesa presidencial.
Si nos quedamos hasta el comienzo del baile, haremos fotos de los discursos (si los hay) y un seguimiento de los novios mientras éstos pasan por las mesas. Dada la distensión que reina a estas alturas en la boda se suelen conseguir fotos bastante divertidas. La idea no es ir haciendo grupos con todas las mesas por las que van pasando los novios (aunque haremos las que nos pidan), sino más bien ir recogiendo desde cierta distancia el momento en que les entregan el detallito a los invitados y la pequeña charla con ellos.
Del mismo modo estaremos atentos para recoger cualquier, sorpresa, broma o circunstancia de interés que pueda producirse.
Si hay corte de tarta haremos las fotos correspondientes y, por último, la inauguración del baile por los novios y la consiguiente participación de los familiares en el primer baile.