Solemos quedar con el novio y su familia una media hora antes de la ceremonia y aprovechamos para realizar las fotografías familiares que se hubieran programado en la entrevista. Una vez que empiezan a llegar los invitados se suceden rápidamente saludos, abrazos y un sinfín de gestos que evidencian la emoción del momento. Pasamos entonces a una fase netamente fotoperiodística, que incluye también la llegada de la novia.