Al principio costó un poquito de trabajo, pues venía muy cortadito, pero poco a poco, con paciencia y buen rollito, se fue soltando... y, jugando y tonteando, le conseguimos unos retratos lindos a este primor de crío.
Aún no se han dejado comentarios sobre esta fotografía. Puedes ser el primero en dejar un comentario utilizando el apartado situado bajo estas líneas.